Bruno fue abandonado por su madre hippie en un internado; el niño, de aspecto aparentemente débil, estuvo vigilado de cerca por los ejemplares más fuertes de la manada de internos (casi todas las sociedades animales funcionan gracias a un sistema de dominación vinculado a la fuerza de sus miembros), por la noche, en el dormitorio común, un grupito de tres lo empujaban al baño, lo obligaban a que se las chupara, le restregaban la escobilla del váter por la cara y después ...